Ejercicio y medicamentos para la hipertensión: una combinación respaldada por la ciencia

Si vives en Bogotá y tomas medicamentos para la presión arterial, probablemente tu médico te ha recomendado hacer ejercicio. Pero ¿realmente aporta algo adicional el ejercicio cuando ya estás bajo tratamiento farmacológico? Una revisión sistemática y metaanálisis reciente aporta evidencia concreta sobre esta pregunta que afecta a más de la mitad de las personas mayores bogotanas.

El hallazgo principal: el ejercicio suma, no solo acompaña

Investigadores analizaron 48 estudios que incluyeron a 2,085 participantes que tomaban medicación antihipertensiva estable, evaluando qué ocurría cuando agregaban programas estructurados de ejercicio a su rutina.

Los resultados mostraron que, comparado con continuar solo con el cuidado habitual y la medicación, agregar ejercicio se relacionó con reducciones adicionales en la presión arterial sistólica (la cifra “alta”) de 7.9 mmHg y en la presión diastólica (la cifra “baja”) de 4.4 mmHg medidas en consulta.

Lo notable es que la magnitud de estas reducciones es comparable a la que se esperaría al agregar otro medicamento antihipertensivo. Esto significa que el ejercicio no es simplemente un complemento simbólico, sino una intervención con efectos medibles sobre la presión arterial.

Además de estos cambios en la presión, el análisis encontró mejoras relacionadas en múltiples indicadores de salud cardiovascular: presión arterial media en consulta, presión diastólica ambulatoria de 24 horas, presión diastólica diurna, presión arterial nocturna, peso corporal, índice de masa corporal, colesterol HDL (el “bueno”), triglicéridos, glucosa en ayunas y capacidad cardiorrespiratoria.

Sin embargo, no se observaron diferencias significativas entre grupos para otros indicadores como la presión sistólica ambulatoria de 24 horas, presión sistólica diurna, porcentaje de grasa corporal, circunferencia de cintura, colesterol total, colesterol LDL y hemoglobina glicosilada.

Un hallazgo relevante desde la perspectiva práctica: ninguna modalidad de ejercicio (aeróbico, de resistencia, combinado, entrenamiento interválico de alta intensidad o entrenamiento isométrico) resultó significativamente superior a otra para ninguno de los resultados evaluados. Esto sugiere flexibilidad a la hora de elegir el tipo de actividad que mejor se adapte a las preferencias y capacidades de cada persona.

¿Qué significa esto?

Es importante contextualizar estos hallazgos: se trata de asociaciones, no de garantías de causalidad directa. La certeza de la evidencia fue calificada como baja a muy baja para la presión sistólica ambulatoria, y baja a moderada para la mayoría de las estimaciones, con heterogeneidad importante entre los estudios analizados e intervalos de predicción amplios.

En términos divulgativos, esto significa que agregar ejercicio estructurado al tratamiento farmacológico estable se relacionó con reducciones adicionales en la presión arterial y mejoras en factores de riesgo cardiovascular, pero la variabilidad entre estudios y el riesgo de sesgo presente implican que estos beneficios no serán idénticos para todas las personas.

No estamos hablando de reemplazar la medicación por ejercicio, sino de potenciar sus efectos. El ejercicio no actúa como sustituto, sino como aliado del tratamiento farmacológico.

El contexto en Colombia y Bogotá

Esta evidencia tiene especial relevancia en nuestro contexto. En Colombia, aproximadamente 4 de cada 10 adultos sufren hipertensión arterial, con 4.048.776 personas diagnosticadas en 2018. La prevalencia aumenta considerablemente con la edad: 50% en mayores de 50 años y 28.14% en mayores de 60 años a nivel nacional.

En Bogotá, la situación es particularmente notable: el 56.9% de las personas mayores de 60 años tienen hipertensión. En 2023, la ciudad registró más de 1.8 millones de atenciones por esta condición. Sin embargo, persiste un desafío crítico: el 60% de los hipertensos no conocen su diagnóstico y casi la mitad no siguen tratamiento.

Frente a este panorama, el ejercicio como complemento al tratamiento farmacológico representa una alternativa accesible y costo-efectiva, especialmente relevante considerando que 1 de cada 5 adultos mayores vive en pobreza en Colombia y que existen barreras de acceso efectivo y oportuno al sistema de salud, pese a su cobertura superior al 95%.

Afortunadamente, Bogotá cuenta con recursos públicos para facilitar la actividad física en personas mayores. El Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) ofrece programas específicos para mayores de 60 años con cuatro ejes: actividad física presencial, virtual, eventos locales y el Pasaporte Vital. Además, la Secretaría Distrital de Salud formuló en cooperación con la Organización Panamericana de la Salud un plan estratégico para el abordaje de enfermedades crónicas no transmisibles que incluye acciones de identificación de factores de riesgo y promoción de vida saludable.

¿Qué puede hacer una persona mayor?

Si tomas medicamentos para la hipertensión y te preguntas cómo incorporar ejercicio de manera segura y efectiva, estas orientaciones generales pueden servirte de punto de partida:

Antes de comenzar

Consulta con un profesional de la salud. Esto es especialmente importante si llevas tiempo sin hacer actividad física regular, tienes otras condiciones de salud además de la hipertensión, o experimentas síntomas como dolor en el pecho, mareos o dificultad para respirar.

Elige el tipo de ejercicio que disfrutes

La evidencia sugiere que no hay una modalidad superior a otra, lo cual es una buena noticia: puedes optar por caminatas, clases de baile, ejercicios con bandas elásticas, natación, tai chi o cualquier actividad que te motive. La mejor rutina es aquella que puedes mantener en el tiempo.

Explora los recursos distritales gratuitos

Los programas del IDRD para mayores de 60 años ofrecen opciones presenciales y virtuales que pueden facilitar el inicio o la continuidad de tu práctica de ejercicio, además de proporcionar compañía y orientación profesional.

Sé consistente pero progresivo

Los estudios analizados evaluaron programas estructurados de ejercicio, no actividad ocasional. Esto sugiere que la regularidad importa. Sin embargo, comienza gradualmente y aumenta la intensidad y duración progresivamente, siempre respetando las señales de tu cuerpo.

Mantén tu medicación

El ejercicio complementa, no reemplaza, tu tratamiento farmacológico. No modifiques, suspendas ni ajustes tus medicamentos sin indicación médica expresa.

Monitorea tu presión arterial

Si tienes un tensiómetro en casa, llevar un registro puede ayudarte y a tu médico a evaluar la evolución de tu presión arterial con la combinación de medicación y ejercicio.

¿Qué deberían saber las familias?

Si tienes un familiar mayor que toma medicamentos para la hipertensión, tu apoyo puede marcar la diferencia en la incorporación y mantenimiento del ejercicio como parte de su cuidado integral.

Acompañamiento no es control

Apoyar no significa imponer ni vigilar. Muchas personas mayores valoran su autonomía y capacidad de decisión sobre su propia salud. Ofrece tu compañía para caminar juntos, investiga opciones de programas de ejercicio, o simplemente expresa interés genuino por su bienestar, pero respeta sus ritmos y decisiones.

Facilita sin infantilizar

Puedes ayudar identificando recursos cercanos (parques, programas del IDRD, centros comunitarios), acompañando a citas médicas si te lo solicitan, o ayudando con aspectos logísticos como el transporte. Pero evita asumir incapacidad donde hay capacidad.

Reconoce la complejidad del cuidado

Mantener la adherencia tanto a la medicación como al ejercicio puede ser desafiante. Factores como el aislamiento social, limitaciones económicas, o dificultades para desplazarse pueden influir. Tu apoyo emocional y práctico, ofrecido con respeto, puede ser valioso.

Infórmate junto con tu familiar

Compartir información basada en evidencia, como la contenida en este artículo, puede abrir conversaciones constructivas sobre opciones de cuidado. Las decisiones informadas son siempre mejores.

Reflexión final

La hipertensión arterial es una condición crónica que requiere manejo a largo plazo, pero no define ni limita las posibilidades de bienestar y participación activa de las personas mayores. La evidencia científica respalda cada vez más el valor del ejercicio como complemento al tratamiento farmacológico, no solo para la presión arterial, sino para múltiples aspectos de la salud cardiovascular y metabólica.

En Bogotá, donde más de la mitad de las personas mayores viven con hipertensión, esta información cobra especial relevancia. Combinar medicación con ejercicio estructurado no es una prescripción universal e idéntica para todos, sino una orientación general que cada persona, en consulta con sus profesionales de salud, puede adaptar a su situación particular, preferencias y capacidades.

El envejecimiento es una etapa de la vida llena de oportunidades para mantener y mejorar la salud. El ejercicio regular, lejos de ser una carga o una tarea destinada solo a los jóvenes, es una herramienta accesible, placentera cuando encontramos las modalidades que nos gustan, y respaldada por evidencia científica para potenciar nuestro bienestar cardiovascular.

**En El Club de Bienestar Tiempo y Vida acompañamos a personas mayores de 55 años en Bogotá en su camino hacia el bienestar integral. Si te interesa conocer más sobre actividades, talleres y espacios de encuentro orientados a tu salud y calidad de vida, te invitamos a conocernos.**

## Fuentes

– Etayo-Urtasun P, Sáez de Asteasu ML, Izquierdo M. Additional blood-pressure-lowering effect of exercise in adults on stable antihypertensive medication: a systematic review and meta-analysis of randomised controlled trials. Hypertension Research. 2026. https://doi.org/10.1038/s41440-026-02784-5

– Ministerio de Salud y Protección Social. Conoce tus números para prevenir la hipertensión arterial. 2020. https://www.minsalud.gov.co/Paginas/Conoce-tus-numeros-para-prevenir-la-hipertension-arterial.aspx

– Secretaría Distrital de Salud de Bogotá. Hipertensión en Bogotá 2025: su prevención y más información. https://bogota.gov.co/mi-ciudad/salud/hipertension-en-bogota-2025-su-prevencion-y-mas-informacion

– Revista Colombiana de Cardiología. Análisis SISPRO sobre hipertensión arterial en Colombia. http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0120-56332022000100029

– Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD). Programa de actividad física para persona mayor. https://www.idrd.gov.co/recreacion/actividad-fisica-y-deporte/persona-mayor

– DANE / Radio Nacional. Vejez en Colombia: cifras y líneas de atención 2024. https://www.radionacional.co/actualidad/vejez-en-colombia-cifras-y-lineas-de-atencion-2024