Adulto mayore aprendiendo ingles en una clase personalizada

Las actividades que no son ejercicio físico, como aprender algo nuevo, participar en talleres culturales o educativos, y conectar con otras personas, pueden mejorar la calidad de vida y el bienestar de las personas mayores. Un análisis reciente de 35 estudios con más de 6.000 participantes encontró que estas intervenciones mejoran especialmente la salud mental y la satisfacción con el entorno. Esta noticia es útil porque en Colombia solo el 18% de las personas mayores realiza ejercicio regular, dejando al 82% restante sin alternativas claras para mantenerse bien.

Por qué lo que haces con tu mente y tu círculo social importa tanto como el ejercicio

Durante años, la conversación sobre envejecimiento saludable se centró casi exclusivamente en el ejercicio físico. Pero el bienestar en la vejez no depende solo de cuánto te mueves: también importa qué aprendes, con quién te relacionas, cómo te sientes en tu entorno y si tu día a día tiene sentido para ti.

Este estudio analizó intervenciones que no incluían ejercicio físico tradicional: programas de aprendizaje permanente, talleres creativos, actividades culturales, grupos de conversación y proyectos comunitarios. Los resultados mostraron que estas actividades pueden mejorar la calidad de vida general, el bienestar psicológico y la percepción del entorno donde vive la persona (The Gerontologist, 2024).

El hallazgo más importante: las intervenciones que combinaban varios componentes, por ejemplo, aprendizaje más interacción social más actividades culturales, fueron las más efectivas. No se trata de elegir una sola actividad, sino de crear una rutina con variedad.

Qué encontró el estudio

Los investigadores revisaron 36 artículos de 35 ensayos clínicos controlados y aleatorizados que involucraron a 6.127 personas mayores que vivían en comunidad y gozaban de salud general. La mayoría de los participantes (70,2%) eran mujeres (The Gerontologist, 2024).

Las intervenciones analizadas incluían principalmente actividades de aprendizaje continuo y eran, en su mayoría, multicomponente: combinaban educación, cultura, interacción social y participación comunitaria (The Gerontologist, 2024).

Los resultados mostraron mejoras pequeñas pero significativas en:

  • Calidad de vida general
  • Salud mental y bienestar psicológico
  • Satisfacción con el entorno donde se vive
  • Funcionamiento social (aunque en menor medida)

No se encontraron mejoras en otras dimensiones como el funcionamiento físico o la salud física percibida. Tampoco hubo mejoras estadísticamente significativas en la satisfacción con la vida, aunque la tendencia fue positiva (The Gerontologist, 2024).

Qué significa y qué no significa

Este estudio muestra que el bienestar en la vejez puede mejorarse sin necesidad de ejercicio físico intenso. Esto no significa que el ejercicio no sea importante: significa que no es la única herramienta disponible.

Las mejoras encontradas fueron pequeñas en términos estadísticos, pero pueden ser significativas en la vida diaria de una persona. Sentirse mejor con el lugar donde vives, tener menos síntomas de ansiedad o sentirte más conectado socialmente son cambios que importan, aunque no se midan en números grandes.

El estudio no dice que estas actividades “previenen enfermedades” ni “garantizan longevidad”. Lo que dice es que se relacionaron con mejor calidad de vida percibida, especialmente en aspectos psicológicos y ambientales.

También es importante notar que la mayoría de participantes eran mujeres, lo que limita la generalización de resultados a hombres. Y los estudios se realizaron principalmente en países de ingresos altos, por lo que no sabemos con certeza si los resultados son iguales en otros contextos.

Qué pasa en Colombia y en Bogotá

Colombia cuenta con 7.107.914 personas mayores de 60 años, que representan el 13,9% de la población. Solo el 18% realiza ejercicio regular, y cerca del 50% percibe su salud como buena (DANE).

Este dato es clave: si el 82% de las personas mayores no hace ejercicio, necesitamos otras formas de promover bienestar. Y la buena noticia es que el país ya cuenta con infraestructura para hacerlo.

La Política Pública Nacional de Envejecimiento y Vejez 2022-2031 adoptó el marco de Envejecimiento Activo de la OMS, que incluye no solo salud física, sino también participación, educación, cultura y recreación (Ministerio de Salud).

En Bogotá, los Centros Día ofrecen exactamente el tipo de intervenciones que este estudio validó: alimentación, orientación psicosocial, capacitación en actividades productivas, cultura y recreación. Entre 2020 y 2021, la cobertura creció 350%, pasando de 6.700 a 23.338 personas atendidas (Secretaria de Integracion Social).

Además, la ciudad cuenta con Redes de Cuidado Comunitario que operan en las 20 localidades con más de 60 grupos, ofreciendo espacios de encuentro y aprendizaje accesibles en los barrios (Secretaria de Integracion Social).

Qué puede hacer una persona mayor

  • Buscar un Centro Día en tu localidad o una Red de Cuidado Comunitario. Puedes consultar en la Secretaría Distrital de Integración Social o en tu alcaldía local.
  • Inscribirte en talleres culturales, educativos o creativos. Bibliotecas públicas, casas de cultura y centros comunitarios suelen ofrecer opciones gratuitas.
  • Aprender algo nuevo que te interese: un idioma, pintura, música, tejido, uso de tecnología. El aprendizaje continuo fue uno de los elementos más presentes en las intervenciones efectivas.
  • Participar en grupos de conversación, clubes de lectura o actividades comunitarias donde puedas conectar con otras personas.
  • Evaluar tu entorno: ¿te sientes cómodo en tu barrio? ¿Hay espacios verdes accesibles? ¿Conoces a tus vecinos? Mejorar tu relación con tu entorno también mejora tu bienestar.
  • Consultar con un profesional de la salud si estás considerando cambiar tus hábitos o actividades, especialmente si tienes condiciones de salud preexistentes.

Qué pueden hacer la familia y quienes acompañan

  • Investigar qué programas públicos están disponibles en la localidad donde vive tu familiar. Los Centros Día y las Redes de Cuidado son gratuitos y están diseñados para promover bienestar integral.
  • Acompañar a tu familiar a una primera visita a un taller o grupo si siente inseguridad inicial. A veces el primer paso es el más difícil.
  • Conversar sobre qué le gustaba hacer antes o qué le gustaría aprender ahora. El interés genuino es el mejor motor de participación.
  • Facilitar transporte o información sobre cómo llegar a los espacios de actividades. La barrera no siempre es la motivación, a veces es la logística.
  • Reconocer que el bienestar no depende solo del ejercicio físico. Si tu familiar no puede o no quiere hacer actividad física intensa, hay otras formas igualmente válidas de mantenerse bien.
  • No presionar ni infantilizar. La decisión de participar en actividades debe ser de la persona mayor, no una imposición familiar.

Fuentes

Esto lo trabajamos todos los días en el Club

Club de Bienestar Tiempo y Vida es un espacio en Bogotá para que las personas mayores se mantengan activas, conectadas y con propósito. Todo empieza con una valoración inicial que nos permite orientar la experiencia de cada persona.